Olga

Cómo llegué ahí fue un cúmulo de circunstancias. Espero que mi testimonio ayude a las personas que están como yo a ver que no es tan malo como parece al principio. No hay que ser engañosa; mis principios fueron duros como todos los que pasan por ello pero gracias a la bolsa sigo viva.

Supongo que algunos os preguntaréis cómo llegué a la bolsa. Recuerdo que acababa de nacer mi tercer hijo y mi hermano me dijo que teníamos una enfermedad precancerosa genética y que nos tendríamos que hacer las pruebas por precaución. Era joven y no me dolía nada ... hasta que me dió un cólico al riñón; los médicos me preguntaron qué enfermedades he pasado etc. y contesté que tenía lo mismo que mi madre. En fin me hicieron la colonoscopia y resulta que yo llevaba pólipos; me asusté pero se lo conté a mi hermano y me llevó a su médico donde me operaron y me hicieron controles. Yo estaba bien. Tenía mi intestino al que le faltaba un trozo pero no le daba importancia. Así iban pasando los años: colonoscopia va y viene. Estaba cansada de tantas pruebas y así pasé varios años.

Estaba viviendo en Tarragona y llevaba dos restaurantes. Fui a una revisión, para no variar, y los que me hicieron la colonoscopia me pasaron directamente al cirujano que, tras revisar las pruebas, me dijo: "Olga vamos a tener que cortar un trozo de intestino" y yo pensé: "bueno ... de los 28 a los 47 han pasado años". Vinieron los preparatorios etc. Llegó el día de la operación. Entré pensando que me iban a quitar un trozo de colon, pero al salir de la UCI me noté rara. Qué pasa? Vi muchos goteros, etc. Entró el equipo médico con el doctor Sánchez Marín y sus textuales palabras "no nos ha quedado otra que hacer lo que hemos hecho". Yo pregunté qué me ha pasado y él me respondió que me había hecho una ileostomía ya que era cuestión de mi vida o la bolsa y decidieron la bolsa.

Cómo encajas la nueva ?. No sabía cómo cogerme ni qué hacer. Tenía 47 años y me cambió la vida por completo, o eso creía yo. En esa época, en el 2007, tuve que aprender a convivir con la bolsa. Necesité tiempo de adaptación y sobre todo superarme a mí misma. Yo puedo. Me apunté a hacer un curso de auxiliar de geriatría y he de recalcar la inestimable ayuda de mi profesora y Psicóloga Carmen Nogués que me ayudó mucho tanto a nivel emocional como a aceptarme. Aprendí a conocerme a mí misma y a quererme, pero teníamos que hacer trabajos y enviarlos por correo a los profes. (Estoy hablando del 2008). El caso es que nos toca enfermería y dió la casualidad que, uno de los temas, era sobre las ostomías y la profesora era Carmen. Eramos unos 50 alumnos y nadie sabía que yo llevaba bolsa. Era un secreto. Me puse barreras para que nadie se diera cuenta. Volvamos al día de la clase; ni corta ni perezosa me da bolsas y me dice que ésta clase la tengo que dar yo. No sabía si salir corriendo o decir aquello de "Tierra ... trágame". Saqué la valentía y di la clase. Al acabar todo fueron preguntas: qué hacer ? cómo utilizar el dispositivo ?, etc. Lo que sí recuerdo es que me sentí como un bicho raro o me lo parecía. Todos preguntaban "estás bien ?". Mis propios compañeros me trataban con miedo y respeto hasta que lo fueron entendiendo y, entre una cosa y otra, apareció una persona en mi vida. Le costó llegar a mí y derribar mis barreras y no le importó que llevase bolsa, me hizo sentir mujer en sus brazos y eso me dio mucha fuerza; quiero decir que el llevar bolsa no fué impedimento para poder tener relaciones como cualquier otra persona.

Poco a poco fui cogiendo más confianza y empecé a vestir mejor y a arreglarme más. Me veía de otra manera. Entré en "Singles Tarragona" y empecé a conocer gente y a salir. En los grupos siempre empatizas con unos y con otros. Cuando salía de cenas no podía comer pescado y siempre estaba en el baño. Poco a poco fui superando baches y a ver lo que podía hacer y lo que no y así pasaba el tiempo. Cuando tocaba ir a la disco tenía mucho miedo; me pedía la bebida y me quedaba sentada no fuera a ser que pasase algo con la bolsa pero ese miedo lo superé poco a poco, despacio como una tortuga. Empecé a confiar en el grupo y les expliqué que llevaba una bolsa a causa de mi enfermedad pensando que me podrían rechazar ya que para mí aún era muy reciente (y eso que ya hacía 2 años y hacía el camino sola; tropezaba y me levantaba poco a poco). Empecé a ir a la playa y a ponerme bikini y, lo más bonito, fue ver que yo podía hacer lo que me propusiera "entre comillas". Eso sí, tenía a mi amiga de muchos años conmigo que me animaba en todo momento y me empujó a salir y a vivir y, aún ahora que hay distancia de por medio, sigue a mi lado. En una de éstas conozco a alguien y termino en Cartagena. Cambio de aires, médicos etc.

Con el tiempo me aparecen daños colaterales: fueron los riñones; dolor tras dolor, calmante y más calmante hasta que me llevaron al urólogo. Me hicieron un montón de pruebas; en resumen: perdía agua por la bolsa. Por más que bebía tenía fuertes dolores y empezaron a hacerme otras pruebas y, en 7 meses, me hicieron 3 operaciones de riñón. Primero fue el izquierdo (no toleraba el catéter y tuve que estar 2 meses en la cama en reposo absoluto con calmantes). A los dos meses de llevar el catéter me vuelven a operar porque tenía litiasis renal y me vuelven a dejar el catéter y volví a tener que estar en cama. Pasé unos 4 meses más o menos bien pero me volvieron los dolores a los dos riñones ésta vez de tal forma que me operaron dos cirujanos a la misma vez. Otra vez mi cuerpo rechazaba los catéteres y se dieron cuenta de que tengo un "riñón esponja". Otro bache superado y, lo más valioso, fue encontrar la Asociación donde me acogieron como una más pero, lo más bonito de todo es que, a pesar de los baches que he tenido y tengo, disfruto a tope; voy a bailar e incluso me baño en la playa, he empezado en el club de donde vivo a ir al gimnasio a hacer bici, andar y estoy pensando en prepararme en remo y salir en piragua. No tenemos límites y es lo que importa; superarnos cada día y ponernos metas. Llevamos bolsa pero es nuestra vida. Algunos empezáis a llevar bolsa (colostomía, ileostomía o urostomía) os costará, no lo niego, pero tenéis la Asociación y ahora hay más adelantos que cuando yo empecé.

Ayer, 17 de Febrero, disfruté con unos amigos cenando, bailando y riendo. Pasé una noche genial. Mi bolsa y yo somos una y ahora comienzo una nueva etapa que es la de vivir, disfrutar y ser yo misma y prepararme hasta donde pueda. En éstos momentos también te das cuenta de quienes son los verdaderos amigos a los que no les importa que lleves bolsa aunque todavía te encuentras con algún "personaje" que otro que te rechaza por lo que he vivido que, ciertamente duele, pero pienso en las personas que tengo en mi vida que no tienen precio y en los momentos difíciles de los que he salido y estoy muy orgullosa de ser como soy: sincera, franca y directa ahora bien, continúo con mis controles y biopsias de estómago con los de digestivo, paso mis días malos, pero me conforta saber que es por asegurarme de que todo va bien que, en definitiva, es lo que importa.

Olga Mira